La Terapia Miofuncional se considera una especialidad de la Logopedia cuyo objetivo es identificar, diagnosticar, prevenir y corregir el desequilibrio presente en el sistema orofacial de los niños y adultos. En relación al campo de colaboración con la ortodoncia, los procedimientos que realizamos son los siguientes:

1º Explorar y valorar las alteraciones funcionales que perjudican la mordida.

Pueden aparecer, tanto en la musculatura orofacial, como en las funciones básicas: masticación, deglución, respiración, succión, habla y articulación, así como en hábitos nocivos.

Alteraciones mordida

 

2º Hacer un diagnóstio miofuncional

Hacer un diagnóstio miofuncional, definiendo las alteraciones estructurales-funcionales que se observen desde un punto de vista cualitativo:

solución chupar dedo

  1. Hábito de succión del pulgar o de cualquier otro dedo.
  2. Succión de mejillas.
  3. Respiración por la boca (respiración bucal).
  4. Alteraciones de la fonación y articulación.
  5. Mala deglución (deglución atípica).
  6. Hábito de morder objetos extraños.
  7. Bruxismo.
  8. Obstrucción aérea por presencia de vegetaciones.
  9. Amígdalas grandes.
  10. Rinitis y alergias.

3º Diseñar el plan de intervención y tratamiento individualizado.

Se dispondrá en 3 fases.

Concienciar del problema, la importancia que tiene modificar los malos hábitos, así como las consecuencias negativas tanto físicas como funcionales que puede tener el hecho de no corregirles adecuadamente a tiempo. En esta fase participan padres y pacientes.
Se enseñan los ejercicios propios de intervención que pueden ser:

Activos: con participación voluntaria por parte del paciente, en ejercicios de movilidad activa de la musculatura orofacial.

Pasivos: sin la participación activa del paciente a través de diversas técnicas de masaje, tapping, frío-calor, vibración, etc.

Los objetivos del plan de intervención son:

  • Corregir el desequilibrio muscular orofacial.
  • Facilitar patrones neuromotores adecuados en las funciones de deglución, respiración, succión, masticación, articulación.
  • Reducir hábitos orales nocivos.
  • Mejoramiento de la función y estética de la persona.

Automatización y aprendizaje de los hábitos saludables.

4º Coordinar la intervención funcional

Coordinar la intervención funcional conjuntamente con el ortodoncista.