¿CONOCE EL DENTAL HOME?

CONOCE EL DENTAL HOMEEl hogar dental es un programa de salud oral continuamente accesible, completo, global, económico y centrado en la familia, bajo la supervisión de un odontólogo.

Este concepto indica y supone la oportunidad de poner en marcha las prácticas preventivas de salud oral y para la reducción de riesgos de enfermedades orales prevenibles.
El hogar dental reconoce a los padres como los responsables principales de los cuidados de la salud oral de sus hijos al estar cada día con ellos y tratar con CONOCE EL DENTAL HOME 2todos los profesionales que tratan a su hijo.

La odontología ha cambiado drásticamente en las últimas décadas. Cada vez existe una mayor demanda de una odontología mínimamente invasiva que intenta analizar el porqué de la enfermedad y no sólo limitarse a solucionar el problema inmediato.

El odontopediatra tiene la oportunidad de analizar y controlar los factores de riesgo de la enfermedad antes de que ésta aparezca. Para mantener una boca sana desde la infancia hasta la edad adulta, la SEOP (Sociedad Española de Odontopediatría) recomienda realizar una consulta con el odontopediatra antes del primer año de vida del niño.

Información sobre los selladores

Preguntas frecuentes para padres

La prevención es efectiva cuando se empieza temprano

LA PREVENCIÓN ES EFECTIVA CUANDO SE EMPIEZA TEMPRANO
– Son necesarios para masticar la comida.

– Los dientes dañados que tienen infección pueden influir en la salud general del niño causando dolor y fiebre.

– Son necesarios para hablar, especialmente durante la etapa en la que el niño está aprendiendo a hablar.

– Ayudan a mantener el espacio que el diente permanente necesita cuando erupcione.

– Ayudan al correcto desarrollo de los huesos maxilares.

– Unos dientes de leche sanos le dan al niño una sonrisa bonita, lo que ayuda a su autoestima y a la imagen que tiene de sí mismo.

– En general, los dientes con caries generan un ambiente infectado en la boca, en el cual los dientes permanentes se ven afectados con mayor facilidad cuando erupcionan. Por esta razón los dientes temporales (dientes de leche), son tan importantes como los dientes permanentes y no tratarlos con el pretexto de que en un futuro el niño los va a cambiar por los permanentes es un grave error propio de una actitud negligente.

La mejor forma de proteger los dientes de sus niños es empezar a tomar medidas preventivas a una edad temprana. Estas medidas de prevención incluyen una correcta limpieza de los dientes, una dieta equilibrada, el uso de flúor y visitas frecuentes a su odontopediatra. Su objetivo debe ser mantener una buena salud oral de sus hijos hasta los 16-18 años de edad. Si usted sigue estos consejos sus niños tendrán dientes sanos el resto de su vida.
La limpieza de los dientes en un niño debe empezar en cuanto el primer diente aparece en boca. Hasta finales del segundo año de edad usted puede emplear una gasa humedecida o un cepillo dental pequeño para limpiar los dientes de leche de su niño, al menos una vez al día, preferiblemente después de cada comida, sin causar ninguna irritación. A medida que el niño vaya creciendo se debe usar un cepillo de dientes pequeño y de cerdas suaves con una pequeña cantidad de pasta de dientes.
El flúor es un elemento que hace que los dientes se vuelvan más resistentes a la caries. Se ha demostrado que puede ayudar a reducir la aparición de caries en un 60%. En  otras palabras, el flúor sirve para que los  niños tengan dientes fuertes y que los padres gasten menos dinero.

 

Debe aplicarse en determinadas cantidades, según la edad, el área geográfica…Por este motivo debe consultar con su odontólogo pediatra, quien se encargará de informarle a cerca de la dosis y de la forma de aplicación según las necesidades del niño.

Es frecuente que cuando los niños empiezan a dar sus primeros pasos tienen lugar los primeros accidentes o caídas. Si su niño se da un golpe en los dientes es importante que el odontopediatra lo examine para ver si el diente permanente se ha visto afectado.

Nutrición y caries dental en la infancia

Nutrición y caries dental en la infancia
No hay ninguna duda de que la lactancia materna es la nutrición ideal para un niño ya que contiene todos los ingredientes necesarios que ayudan a que el bebé recién nacido tenga un desarrollo equilibrado. Puesto que usted ha decidido traer un niño al mundo, sería una lástima privar al niño de tal experiencia. Por supuesto, después de los primeros meses de vida, irá cambiando la dieta del niño paso a paso.

Los hábitos dietéticos básicos del niño se crean durante los primeros años de vida, cuando sus padres tienen el control absoluto de su dieta. Por esta razón es muy importante la elección de  comida sana y la introducción de buenos hábitos. Intente evitar alimentos que contengan gran cantidad de azúcares, así como evitar poner azúcar en la comida o en la leche de sus niños.

Si el niño necesita comer algo entremedias de las comidas usted debería evitar darle comida con azúcar (chicles, caramelos, gominolas, galletas, refrescos, zumos de frutas con azúcar). Los alimentos recomendados son vegetales (zanahorias, apio, pepino), fruta y zumos de fruta naturales sin azúcar. También son muy recomendables los quesos, ya que ayudan a combatir la caries. Los niños aceptan más fácilmente este tipo de alimentos cuando no han sido alimentados con comidas que tengan alto contenido en azúcares. Los malos hábitos nutricionales generalmente favorecen la aparición de caries dental en todas las edades. Un ejemplo del efecto que tiene la nutrición en la caries dental es la llamada caries del biberón.

Caries del biberón

Caries del biberón
Es un tipo de caries severo cuya causa principal son los malos hábitos alimenticios (dar biberón por las noches). Este tipo de caries generalmente afecta a los dientes anteriores de los niños entre 2-5 años.
La causa más común de este tipo de caries es el uso del biberón por las noches para que el niño duerma. Por la noche, mientras dormimos, la cantidad de saliva en la boca se reduce y la leche, sola o azucarada, se queda adherida en los dientes provocando que se formen caries. Si sustituimos la leche del biberón por zumo de frutas, aunque esté diluido, agua con azúcar o miel, o si le damos al niño un chupete bañado en miel o azúcar, tendremos el mismo resultado. Incluso la leche de la madre puede causar este tipo de caries si el niño sigue tomando biberón después del año de vida y está acostumbrado a tomarlo por las noches para dormir.
La mejor forma de combatirlo y erradicarlo es la PREVENCIÓN. Su prevención consiste  en informar a los padres sobre lo que tienen y no tienen que hacer para evitar este problema.
Dar el pecho a su bebé al menos hasta los 4-6 meses.

 

Poner solo agua o leche en el biberón y usarlo solamente durante el día, nunca durante la noche.
No poner nunca zumos u otros líquidos en el biberón, hasta que el niño sea capaz de beber de un vaso por sí mismo, intente alimentarle con cuchara.
Nunca debe darle al niño el chupete mojado en miel o cualquier otro líquido que pueda contener azúcar. Es lo peor que se les puede hacer a los dientes de su niño.

Desde el momento en el que aparecen los primeros dientes en boca, usted debe limpiarlos después de cada comida. Empiece con una gasa húmeda y más adelante con un cepillo de dientes pequeño y blando sin pasta de dientes.

Visite a su odontopediatra tan pronto como salga el primer diente, nunca más tarde de los 3 años de edad.

Desde que el niño puede sentarse solo por sí mismo, éste puede y debe beber de un vaso para niños. En general, los niños deben dejar de usar el biberón antes de los 12 meses de edad.
Se pueden usar 3 métodos para eliminar este hábito.

La forma más drástica de hacerlo es tirar el biberón a la basura después de que el niño cumpla 1 año.
Otra forma es diluir gradualmente el contenido del biberón con agua para que en cuestión de dos semanas el contenido sea únicamente agua.

La tercera opción es reducir la cantidad de líquido en el biberón hasta quitar el hábito.

Reemplace el biberón por un vasito para niños. Esto le ayudará a su niño a acostumbrase hasta que finalmente aprenda a beber de un vaso normal.